Un café con... Dublineta Eire

9:26:00 Vanesa Sanmartín 2 Comments






Ya conocemos "Días de caracoles y pastillas", ahora nos toca conocer a su autora Dublineta Eire


¿Serías capaz de definirte en una palabra?.
Si les preguntaras a mis amigos, te dirían que anárquica.

Tu mayor defecto y tu mayor virtud son....
Obsesiva. Cómo defecto y un poco cómo virtud. Cuando empiezo algo, no soy capaz de dejarlo hasta que lo termino, sean estudios, dibujos, cualquier cosa, se me mete algo en la cabeza y así se caiga el mundo, lo quiero ya o quiero ver resultados de inmediato. Y virtud, que siempre se ver el lado positivo de las cosas por muy negras que estén y sino lo hay, me lo invento.

Esta sección se titula “Un Café Con....”A ti, ¿Con qué literato del pasado te gustaría tomarte un café?
Con Alfonso Ussía, sin dudarlo un segundo. Algún día me encantaría poder tomármelo de verdad.


¿Cuál es ese libro que crees que todo el mundo debería leer?
Hombre, podría recomendar muchos que de una manera u otra me han marcado. Pero si es sólo uno, pues “Memorias del Marqués de Sotoancho. La albaradiza de los juncos”.

Casi todo el mundo tiene una profesión frustrada, ¿cuál es la tuya?
Bueno, tengo varias, pero si me tengo que quedar sólo con una, actriz, pero actriz de drama, de esas que se pasan la película entera llorando.

¿A qué edad comenzaste a escribir?
Pues desde muy pequeña. Han aparecido hojas con mini historias. En esa época escribía historias de animales de la granja, ni idea de por qué.


¿Fue en ese momento en el que descubriste que querías ser escritora?
Es que nunca he querido ser escritora cómo tal, durante mucho tiempo todo el mundo me decía que debería de escribir un libro, que les encantaba cómo contaba las cosas que me habían sucedido, que se partían de risa y verdaderamente no era mi intención, yo entraba en un foro, daba igual de lo que fuera, pues ahí escribía o preguntaba y todo eran risas, en mi Facebook también. Aunque reconozco que escribir he escrito mucho a lo largo de mi vida, pero nunca lo ha leído nadie, escribía historias por gusto, me venían a la cabeza y a escribir.

¿Recuerdas de qué trataba la primera historia que escribiste?
Bueno, la primera, primera no sería capaz, esa que te digo de los animales de la granja, pero con unos doce años escribí mi primer relato corto, ahí está guardado en una libreta de esas de gusanillos con cuadros. Era una chica que tenía ocho hermanos mayores, todos chicos. Vivían en Sicilia y se enteró que su familia pertenecía a la mafia. Los hermanos no la dejaban vivir tranquila y luego se enamoró de un carabinieri.

¿Cuánto tiempo dedicas a escribir al día?
Insistiendo en que soy obsesiva, he llegado a estar ocho horas seguidas de tirón, dale que te pego a la tecla porque necesitaba saber qué iba a pasar en mi libro. Suelo levantarme a las cuatro de la mañana para escribir un poco mientras me tomo un café, por si cuando se despierta el resto del mundo me surge algo y ya no voy a poder escribir en ese día, o si me viene la inspiración, tengo que dejarlo todo y ponerme a escribir aunque sea en una servilleta,  algo normal…


      ¿Prefieres escribir en papel o en un ordenador?
Empiezo siempre en papel, me viene la idea y me pongo, normalmente me invento la historia del personaje, necesito saber todo sobre él y su entorno y eso me resulta más cómodo hacerlo en papel. Cuando llevo cerca de un capítulo ya lo paso al ordenador y me sumerjo en la historia y ya no necesito papel, me dejo llevar y visualizo mentalmente qué está sucediendo y lo termino en el ordenador.

¿Tienes página web o blog en el que publiques alguno de tus escritos o la evolución de tus proyectos?
De momento tengo la página de Facebook que se llama como mi libro y cuando se produzca el milagro y los de la página web me la terminen, pues será www.dublinetaeire.com

Hablemos de tu libro de humor “Días de caracoles y pastillas”, ¿Qué te llevó a escribirlo?
Es una larga historia, todo surgió de una broma con una amiga, solemos bromear de las cosas raras que nos pasan y nos imaginamos situaciones surrealistas, pero de cualquier cosa, la gran mayoría de las veces es de nosotras mismas y de nuestra familia, recreamos escenas bien de un viaje, en una tienda, de lo que sea, la cuestión es desvariar y una cosa llevó a la otra y me inventé a Pili y a su familia, antes de escribir la primera palabra me sabía su vida entera y decidí trasladarlo a papel y se me ocurrió esta nueva aventura.

En tu libro Pili está internada en un sanatorio, quiere escaparse de él y volver a casa. ¿Nos esperan muchas locas aventuras en todo ese trayecto?
La verdad es que bastantes, Pili no es normal y su familia tampoco, su vida es pura comedia, diría que comedia negra, pero comedia para mí que lo veo desde fuera, porque hay que ponerse en la piel de ella. Vive momentos o dice cosas que no son políticamente correctas, pero esa es la gracia que tiene, la chica está en este mundo porque tiene que haber de todo y en su realidad paralela hay que descifrar qué es real y qué están viendo los ojos de Pili.

¿Recuerdas más o menos cuánto tiempo has invertido para terminar “Días de caracoles y pastillas”?
Empezar a escribirlo y llegar a la última frase, un mes y poco. Lo que me ha llevado más tiempo han sido las correcciones y la maquetación.


¿Tocaste muchas puertas antes de conseguir publicarla?
Toqué a mi marido y le dije “te tienes que sacar el epígrafe de editor”. Tiene un estudio de diseño y publicidad y sólo con eso no era suficiente, necesitaba un editor y me topé con él.

 A veces el título es una odisea más grande que la escritura de la novela, ¿a ti te costó mucho encontrarlo? ¿Y elegir la portada?
Una odisea no, una pesadilla con todas sus letras, tanto es así, que casi lo mando todo a paseo, sabía que sin título no podía publicar, pero no me valía cualquier título, yo escribía y escribía, eso que dicen que hagas una lista con lo primero que te venga a la cabeza, lo hacía y me convencían un par, los comentaba con mi familia y amigos y mi gozo en un pozo, cada uno decía uno diferente de la lista. Estuve así varias semanas y esté surgió y dije, me da igual lo que digáis, me da lo mismo que la gente se crea que es otra cosa, pero es este y no hay más que hablar. Y la portada, estábamos entre dos, aquí entra mi paciente esposo, la primera era más sobria y seria, así que la descartamos y lo dejé en sus manos, nada más verla me encantó.

¿Eres de esos escritores que basa sus personajes en gente de su entorno o en sí mismo?
Bueno… cuando escribo aunque el personaje no tenga nada que ver, le suelo poner la cara de gente conocida y así voy haciendo el reparto de personajes, pero en este libro la historia no es real, no conozco a nadie que haya estado internado y que haya intentado huir, la verdad. De momento de mí no he escrito nunca nada, aunque no lo descarto.

¿Existe ya un nuevo proyecto navegando por tu cabeza?
No sólo existe, sino que lo tengo acabado, digamos que Pili y sus “locas” amigas continuan la aventura. Hay segunda parte, pero confieso que no tengo título…

Por último, ¿qué dirías a los lectores para que se animasen a leer “Días de caracoles y pastillas”?

Qué difícil. Partimos de que es un libro de humor, puro y duro, tiene una lectura muy amena y te ríes bastante. La gente que se lo ha leído, han insistido en que cuando empiezan a leerlo, te engancha y no puedes dejarlo, necesitas saber qué pasa con Pili. Es un historia que sin ser de misterio, te tiene desconcertada todo el libro, no sabes por dónde va a salir, te va revelando cosas, pero al rato te lía más, así hasta el final. Si la gente quiere pasar un rato divertido con una historia loca, creo que este es su libro.

Muchas gracias Dublineta y mucha suerte con "Días de caracoles y pastillas"

2 comentarios:

  1. Bueno, me encantas!! Me han entrado unas ganas enormes de leer "Días de caracoles y pastillas". Que ya con el título te haces a la idea de que te vas a reir, pero mucho, mucho-. Me ha gustado mucho la entrevista, y voy a intentar seguirte, sin duda. Un saludo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Maraya.
      Bienvenida a "Mariposa Sin Alas". Me alegro de que te haya gustado la entrevista.
      Un abrazo.

      Eliminar