Un café con... Manuel Tristante

9:35:00 Vanesa Sanmartín 0 Comments


Después de conocer "Bajo el arcoiris" toca conocer un poco más a su autor Manuel Tristante.

¿Serías capaz de definirte en una palabra?
Creo que la palabra que más me puede definir sería soñador.

Tu mayor defecto y tu mayor virtud son....
¿Mi mayor defecto? Ser muy inquieto, no puedo estar quieto. En cuanto a mi mayor virtud, creo que ser cabezota hasta conseguir mis objetivos. Soy de ideas fijas y me gusta luchar por lo que me gusta y quiero. Da igual las puertas que se cierren, sigo tocando hasta que una se quede abierta de par en par.

Esta sección se titula “Un Café Con...”A ti, ¿Con qué literato del pasado te gustaría tomarte un café?
Sin duda, con Enid Blyton. Crecí con las aventuras de Los Cinco y el Club de los Siete Secretos, entre otras. Sus obras me apasionan aún hoy día. Llegó a escribir cerca de 770 obras. Si te paras a pensarlo casi a un libro por día. No se quedaba sin ideas y dotaba a sus obras de unos personajes a los que se les coge mucho cariño, además de encontrarnos ternura en su forma de escribir.
Sería muy agradable para una tarde a su lado y saber cómo era capaz de crear tanto.

¿Cuál es ese libro que crees que todo el mundo debería leer?
Siempre recomiendo, tanto a lectores habituales como a los que quieren comenzar a adentrarse en la magia de los libros, Las Crónicas de Narnia, la saga completa. Los siete libros del gran C. S. Lewis me marcaron mucho en la infancia y fueron los primeros que leí. Sus páginas contienen todo lo que un buen lector desea, y el toque que hará que alguien a quien no le gusta leer, comience a aficionarse.
Leí hace tiempo que incluso J. K. Rowling se inspiró en Narnia para crear su mundo mágico. Narnia siempre ha sido un referente literario desde su publicación.

Casi todo el mundo tiene una profesión frustrada, ¿cuál es la tuya?
Animador 2D y 3D. Cursé Bellas Artes por querer dedicarme al mundo de la animación. Sin embargo, justo el año en el que entré, con el nuevo plan de estudios eliminaron la asignatura 3D y la de 2D quedó relegada a cuatro meses, con lo que no pude saborear nada de ese mundo tan especial.

¿A qué edad comenzaste a escribir?
Comencé muy joven, con 11 u 12 años, con relatos cortos. Con 15 años fue cuando me vi más maduro para escribir algo más sólido, e ideé la trama de la tetralogía de La Saga Geptalon.
Recuerdo que comencé a escribir La Esfera, primera parte de la saga, el 7 de enero de 2007. Fue casualidad el día, pero el 7 es mi número de la suerte, y me lo ha dado. La Esfera casi ha alcanzado su tercera edición en su tercera reedición y su segunda parte, El Dragón Negro, la segunda en su primera edición, y es maravilloso ver la buena acogida que ha tenido. 

¿Fue en ese momento en el que descubriste que querías ser escritor?
Bueno, creo que la idea vino antes, justo nada más terminar de leer mi primer libro. Siempre he tenido mucha imaginación; me encantaba crear mundos oníricos y paisajes de ensueño y tras la lectura de Las Crónicas de Narnia, El sobrino del Mago, me di cuenta que la mejor forma para hacer perdurar, ya no solo mis mundos infantiles, sino el resto que estuvieran por venir, era escribiendo y permitir al resto disfrutar tanto como yo.

¿Recuerdas de qué trataba la primera historia que escribiste?
Sí. Eran relatos titulados Emilio Calabacín. No recuerdo muy bien en sí la trama, pero tenía que ver con el colegio y muchas peripecias.

¿Cuánto tiempo dedicas a escribir al día?
La verdad, y a mi pesar, antes mucho más tiempo que ahora, por temas de trabajo. La ilustración se lleva mucho tiempo y hay plazos de entrega.
No obstante, la media son unas dos horas. Al principio era el día entero. Siempre iba con mi libreta a todos lados y donde me sentaba me ponía escribir. Extraño bastante ese tiempo.

¿Prefieres escribir en papel o en un ordenador?
Por comodidad, ahora lo hago en el ordenador, o en la Tablet. Vas con ella a todos lados. Al principio lo hacía en libretas A5. La Esfera y El Dragón Negro se gestaron entre en los dos en 12 libretas en las que incluía los dibujos de sus personajes, mapas, etc. Me inspiraba mucho más haciéndolo así, también porque llevaba la historia a todos lados. Ahora con la evolución de la tecnología, como he dicho al principio, llevo la Tablet que es como la libreta, aunque la libreta perdura más que lo digital en caso de rotura, que es el miedo que todos tenemos.

¿Tienes página web o blog en el que publiques alguno de tus escritos o la evolución de tus proyectos?
Sí, tengo web y blog, ahora mismo un poco desatendidos por falta de tiempo, pero en breve estarán actualizados.
Mi web es www.manueltristante.com, y se pueden encontrar todas mis novedades, tanto literarias como trabajos de ilustración, retratos, etc.
El blog es manuelgarciatristante.blogspot.com. Lo uso para entradas con novedades, presentaciones, etc., para tener un poco más informado al lector. No obstante, Facebook y Twitter lo uso para lo mismo y a veces creo que debería eliminar una página porque las horas no me dan para más.

Hablemos de tu libro “Bajo el arcoíris”, ¿Qué te inspiró para crear la historia?
No es una obra bibliográfica en ningún momento, pero me inspiró mi situación. Es una novela Young Adult LGTB. Soy de pueblo, y gay. Conocemos cómo son las mentalidades de pueblo y quise reflejar un poco eso, cómo es el dejar atrás el pueblo, llegar a una gran ciudad y ver el mundo de diferente forma y cambiar.
Como reza la frase que coloqué sobre la portada «A veces solo necesitas salir para saber realmente quién eres». Es decir, romper ligaduras, ataduras; ver que todo es normal y que hay cosas mucho peores por las que preocuparse. Cada uno es libre de elegir y nadie va a vivir tu vida, solo tú.
Por otro lado, también está el tema de que no hay literatura romántica LGTB en el panorama español entre las grandes editoriales, ni grandes ni pequeñas (aunque en estás sí se puede encontrar algo); sigue siendo un tema tabú, y lo he comprobado con el rechazo del manuscrito, ya no solo en las grandes editoriales, sino también en muchas pequeñas. Era una prueba de fuego, lo supe desde el primer momento. Editorial Leibros me dio la oportunidad de lanzar la novela al mercado y estoy muy agradecido por ello.

¿Qué pretendes transmitir con él?
Concienciar, hacer concienciar a muchos jóvenes que temen aún hoy día mostrar su orientación sexual, que no hay que tener miedo de mostrar lo que uno es. Y no solo a ellos, sino también a las mentes cerradas y cambiar un poco el pensamiento. Como he dicho, las editoriales han rehuido por el tema que toca, casi al mismo instante de decir que era LGTB. Ya es hora, en pleno siglo XXI, de que dejemos de impedir que las nubes no nos dejen ver los colores y la preciosidad del arcoíris.

Alejandro es un chico muy diferente a los chicos del pueblo en el que se ha criado y siente que no encaja como los demás, ¿crees que en las poblaciones pequeñas esto sucede más a menudo de lo que creemos?
Sí, sucede muy a menudo, más de lo que se cree. Se vive rodeado de mentalidades que han crecido en regímenes de guerra, con otra ideología, etc., y para alguien que se siente distinto, es toda una odisea vivir. Ya no solo por las personas mayores, sino también por los de tu misma edad. Nadie es un bicho raro ni hay que hacerlo sentir como tal.

En septiembre sale a la venta “Nibiru” escrita junto a Carlos Gran, en octubre verá la luz “Bajo el arco iris” y en noviembre llegará “Los hijos del diablo”, el primer libro de una trilogía. ¿Los has escrito todos al mismo tiempo o su escritura se ha ido sucediendo en el tiempo igual que sus lanzamientos? (De haberlos escrito todos a la vez, ¿cómo te has organizado para que no se te escapase nada o no entremezclar las tramas?)
Escribir Bajo el arcoíris me llevó un año porque tuve que tener un parón el pasado verano por temas de trabajo. Lo acabé justo a la vez que comencé a escribir Nibiru junto a Carlos Gran, en marzo de este mismo año.
En cuanto a Los Hijos del Diablo escribí su primera parte en 2012. Ahora he recogido la historia, la he reescrito, mejorado y adaptado a mi madurez literaria.
Son tres obras que no se han escrito a la vez, pero otras sí. Suelo hacer mis croquis de la historia, personajes, etc., y a partir ahí comenzar a escribir. También llevo siempre una pequeña libreta en la que anoto las ideas que se me ocurren para cada novela y las añado después.
En algunos momentos se puede volver toda una odisea, pero una vez tienes práctica, va sobre ruedas.

Además de escritor también eres ilustrador, ¿te haces tú mismo tus portadas o a veces recurres a otras personas para que te den otro punto de vista de la obra?
Sí, suelo hacer mis propias portadas, porque nadie mejor que yo para conocer a la perfección mis obras y dotar a la historia de una buena imagen que llame la atención del lector. No obstante, suelo pedir consejo una vez están terminadas a familiares y amigos. Según su reacción sé si llamará la atención del lector o debo corregir algo.
Otras veces tiro de amigos ilustradores para ilustrar tanto el interior como la portada, como es el caso de Emilio y el misterio del fósil congelado que ha sido ilustrado por mi gran amiga María Tabar, una excelente ilustradora. Me gusta que mis obras lleven el sello de mis amigos ilustradores también para darles a conocer y las cubiertas tengan otro toque artístico distinto al mío.

¿Y en qué género te sientes más cómodo en Ciencia Ficción, Young Adult o Suspense?

He tocado muchos géneros hasta la fecha: fantasía, romántica paranormal, infantil-juvenil, suspense… y ahora los más recientes han sido, como bien dices, la Ciencia Ficción y Young Adult. Son todos géneros muy distintos entre sí, pero a la vez no tanto, ya que todos beben de uno y de otro.
He escrito más fantasía, eso es cierto, porque es un género con el que me siento muy cómodo, ya que haces tus propias reglas, eres un dios creador de un mundo de la nada. Sin embargo, el género Young Adult me ha hecho descubrir un mundo nuevo y con el que he disfrutado muchísimo escribiendo Bajo el arcoíris.

¿Recuerdas más o menos cuánto tiempo has invertido para terminar “Bajo el arcoíris”?
En total unos nueve meses. Ha sido una obra que la he trabajado con calma, aportando lo mejor de mí y aunando miedos, amor, dolor… He querido hacer una novela muy completa y el lector lo agradecerá. Varios de mis lectores 0 me han felicitado y me aseguran que es mi mejor obra hasta el momento. Yo también lo creo, ya no solo por haberla dotado de lo mejor de mí, sino también porque ha sido la historia que siempre he querido escribir.

¿Tocaste muchas puertas antes de conseguir publicarla?
Muchas, aunque sabía que entraba en terreno minado. No obstante, quería cerciorarme de que quizás alguna editorial, a pesar del género, aceptara. Sin embargo, es una pena que en España se tengan aún tantos prejuicios por tocar temas LGTB, cuando se trata de amor, un idioma universal y donde no hay nadie distinto a otros. Somos todos iguales, amemos a quien amemos, y el fin va a ser el mismo para todos.

 A veces el título es una odisea más grande que la escritura de la novela, ¿a ti te costó mucho encontrarlo? ¿Y elegir la portada?
Siempre suelo empezar a trabajar a raíz de un título. En este caso barajé dos ideas, en español «Bajo el arcoíris» o en inglés «Under the rainbow». Me llamaba mucho la atención en inglés, además de que últimamente se tiene la manía de que un título en inglés vende más, y muchos lectores van a él por lo mismo. No obstante, mi país es España, mi idioma el castellano, y la obra tenía que ir en castellano.
En cuanto a la portada, me costó bastante decidir. Ha sido en la primera en que he tenido dudas. La novela expresa tanto que reflejar todo eso en la portada era difícil, y quería rehuir de las típicas fotografías con Photoshop y una ilustración completa a digital. Me rebané bastante los sesos y una tarde me vino la idea: un retrato a lápiz, sencillo y elegante y manchas de acuarela. El grafito tiene una sutileza y una magia para el dibujo que no lo da otro material y lo que esta novela necesitaba era algo así. Sencillo y selecto, pero con trasfondo.

¿Eres de esos escritores que basa sus personajes en gente de su entorno o en sí mismo?
No suelo basarlo en mí. Alguna que otra vez sí he introducido alguna anécdota que me ha ocurrido, pero nada más. Siempre trato de dotar a mis personajes de lo mejor de mí, pero nunca basarlos. Son personas distintas, con vidas distintas. Y creo que ya hay bastante con un Manuel Tristante (Risas).

¿Existe ya un nuevo proyecto navegando por tu cabeza?
Sí, hay varios, de género variado y otro aunado a Patricia Gómez Martín, gran compañera de letras y una excelente escritora.

Por último, ¿qué dirías a los lectores para que se animasen a leer “Bajo el arcoíris”?

Que van a encontrar una historia cercana y que toca bastante la fibra sensible; una historia con la que muchos se sentirán identificados; una historia bastante común, por desgracia. Una historia cargada de buenos momentos, risas, amor, pero también dolor, y temor. Un compendio de emociones. Una historia cercana y que muchos deberían leer para abrir sus mentes cerradas y así darse cuenta del daño que a veces podemos hacer. Una historia que nos mostrará un arcoíris con los colores más brillantes.

Muchas gracias a Manuel por su tiempo y sus respuestas y mucha suerte con "Bajo el arcoiris"

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