Un café con... Javier Salazar Calle

9:46:00 Vanesa Sanmartín 2 Comments




Nos tomamos un café virtual con Javier Salazar Calle, autor de Sumalee. Historias de Trakaul.

¿Serías capaz de definirte en una palabra?
Apasionado.

Tu mayor defecto y tu mayor virtud son....
Creo que son la misma cosa, las dos caras de la misma moneda. Ser apasionado por las cosas de la vida es una virtud que te hace vivir con total intensidad, pero a veces soy tan apasionado que atropello. Me ciego e intento llevar a los demás conmigo en esas cosas que me entusiasman, pero, en algunas ocasiones, en lugar de llevarles los arrastro contra su voluntad. Me cuesta controlarlo.

Esta sección se titula “Un Café Con....”A ti, ¿Con qué literato del pasado te gustaría tomarte un café?
Julio Verne, sin dudarlo. Es una persona en la que concurren muchas de las cosas que me encantan: ciencia, aventuras, literatura, viajes… Fue un visionario en muchas áreas y creo que una conversación con él sería algo increíble. Poder intentar entender cómo veía él la vida, qué le inspiraba, cómo escribía... ¡tantas cosas! Pagaría un dineral por un café con el si existiese la opción.

¿Cuál es ese libro que crees que todo el mundo debería leer?
Cada persona es diferente. No creo que haya un libro que les venga bien a todos. A la gente que conozco, cuando me piden que les recomiende un libro, adapto mi recomendación a lo que creo que les puede gustar a ellos en concreto o a lo que pueden necesitar en un momento dado porque están viviendo una fase determinada de su vida o un estado de ánimo específico. Lo bonito de la literatura es que hay libros para todos, no hay que encorsetarse en nada. El que dice que no le gusta leer es porque no ha dado con su libro, pero existe. Eso seguro.

Casi todo el mundo tiene una profesión frustrada, ¿cuál es la tuya?
Depende de cuándo me lo preguntes. Ahora mismo te diría que astronauta, pero he pasado por todo: pastor de cabras en la montaña, agricultor, explorador, investigador, científico… Hay tantas cosas interesantes en tantas profesiones que no hago más que cambiar. Pero vamos, creo que lo de poder viajar por el espacio es una frustración recurrente. No creo que yo pueda vivirlo, pero mi hijo seguramente sea la primera generación que disfrute de vuelos espaciales comerciales a precios razonables. Y me da mucha envidia.

¿A qué edad comenzaste a escribir?
No lo recuerdo bien, pero creo que a los doce o trece años. Empecé con cosas cortas de uno o dos folios como mucho y, poco a poco, fui atreviéndome con retos más grandes hasta que acabé escribiendo mi primer libro en 2014: Ndura. Hijo de la selva.

¿Fue en ese momento en el que descubriste que querías ser escritor?
Cuando publiqué mi primera novela es cuando me sentí escritor de verdad. Quería creer que ya lo era porque escribía cosas, pero, al ver la primera versión en papel, casi lloro. Me tuve que contener porque estaba en el trabajo y tampoco era el lugar. A partir de entonces, me di cuenta que seguramente nunca podría vivir de la escritura, pero sí que podía escribir, publicar y hacer disfrutar a muchas otras personas. Afortunadamente, así ha sido. Mucha gente ha leído mis libros y he recibido comentarios muy positivos (y también negativos, claro, pero me centro en lo bueno e intento aprender de lo malo)

¿Recuerdas de qué trataba la primera historia que escribiste?
No, aunque seguramente fuera algo sobre la Naturaleza y cómo el hombre la destroza. Por aquel entonces quería ser biólogo y los temas medioambientales me preocupaban mucho. Recuerdo escribir bastante sobre ese tema.

¿Cuánto tiempo dedicas a escribir al día?
No hay un tiempo fijo. Hay días que cinco o seis horas (si es fin de semana o vacaciones), hay muchos que nada y la mayoría suele ser alrededor de una hora. Escribo cuando mi trabajo y mi familia me lo permiten, generalmente a última hora de la noche. Tampoco tengo muy claro que, si pudiese dedicarme solo a escribir, fuese a ser capaz de estar muchas horas todos los días escribiendo semana tras semana. Soy muy inquieto y me cuesta dedicarme a solo una cosa demasiado tiempo. Necesito ir alternando actividades.

Para escribir, ¿papel u ordenador?
Ordenador, claramente. Escribir en papel me cuesta muchísimo y me cabrea tener que pasarlo luego a ordenador. En el ordenador puedo cambiar cosas en tiempo real, subir, bajar, buscar información, comparar con otras cosas… Además, tengo todo en la nube y puedo conectarme desde cualquier móvil, Tablet u ordenador en cualquier sitio. En mi caso, el ordenador gana por goleada.

¿Tienes página web o blog en el que publiques alguno de tus escritos o la evolución de tus proyectos?
Tengo una página web de escritor que me hizo un amigo, Josele González, al que nunca estaré suficientemente agradecido y que es www.javiersalazarcalle.com
Es bastante estática. Voy actualizándola cuando saco un nuevo libro, me publican una entrevista o sale alguna reseña en algún blog. Ahora que estoy con libros casi no escribo nada más breve que puede compartir. Escribir libros absorbe todo mi tiempo de escritura.


Hablemos de tu libro “Sumalee. Historias de Trakaul”, ¿Qué te inspiró para crear la historia?
Se me ocurrió la idea de escribir sobre alguien que se ve empujado poco a poco a ir por caminos que nunca hubiera recorrido en circunstancias normales. Empecé a escribir algunas ideas sobre esa base y, poco a poco, se fue dibujando este libro. Al final, ha salido algo distinto de lo que pensaba pero mejor. Eso sí, sin salirse del guión original.

¿Qué pretendes transmitir con él?
Lo que quiero transmitir es que es muy fácil juzgar a alguien por sus actos, pero, a veces, si supiéramos lo que le llevó allí, le juzgaríamos de forma totalmente diferente. Si te digo que he matado a alguien seguramente pensarás mal de mí, pero si te cuento que fue a un fanático loco que estaba a punto de matar a mi hijo de cuatro años porque sí y que la única forma de salvarle era acabar con la vida del asesino, pensarás algo totalmente diferente. Eso es en lo que quería ahondar, en cómo las circunstancias pueden llegar a justificar acciones que, a priori, nos parecen injustificables. Cualquier puede acabar haciendo cosas insospechadas si se le tocan los resortes adecuados.

David se marcha de España para comenzar una nueva vida pero a su llegada a Asia se verá envuelto en una serie de acontecimientos que lo llevarán una cárcel tailandesa de máxima seguridad. Supongo, que para escribir esta novela habrá sido necesario ahondar mucho en la psicología de este personaje. ¿Ha sido complicado esbozar su personalidad?
Sí, siempre me parece difícil esbozar la personalidad de un personaje. ¿Qué quiero transmitir al lector? ¿Cuáles son sus motivaciones? ¿Qué le caracteriza? Son temas a los que doy muchas vueltas y que voy ajustando según escribo el libro y veo cómo se va desarrollando la historia. Además, esa personalidad se ve más definida por la personalidad de los que le rodean.


“Sumaleee. Historias de Trakaul” se desarrolla en Asia.  ¿Eras anteriormente conocedor de ese continente y esa cultura o has tenido que documentarte para escribirla?
No conozco Asia en persona, aunque sí ha sido siempre un sitio que me ha atraído. He tenido que informarme mucho para escribir la novela. He visto documentales, programas de televisión sobre Singapur y Tailandia, he leído en internet, me he comprado libros y biografías de gente que ha estado allí e, incluso, para la parte de Singapur conté con la colaboración de Antonio Fernández Gambero, que ha estado allí muchos años y que me ha ayudado muchísimo a darle realismo a esa parte.


¿Recuerdas más o menos cuánto tiempo has invertido para terminar “Sumalee. Historias de Trakaul”?
Alrededor de un año entre la investigación preliminar y escribir el libro. Tuve un accidente en verano y he estado casi tres meses de baja, lo que me ha dado mucho tiempo para avanzar. Seguramente sin eso seguiría sin estar acabado.

¿Tocaste muchas puertas antes de conseguir publicarla?
No. Con mi primer libro hice un estudio previo y decidí autopublicarlo para no perder tiempo persiguiendo editoriales y poder dedicarme a escribir, que es lo que me gusta. Con este, que es el tercero (el segundo fue el manual Usa LinkedIn como si fuera un experto), ya lo tenía clarísimo y lo autopubliqué directamente con Amazon. Es un proceso sencillo y de coste cero.

 A veces el título es una odisea más grande que la escritura de la novela, ¿a ti te costó mucho encontrarlo? ¿Y elegir la portada?
Y tanto. Después de mucha reflexión decidí llamarlo Descenso al infierno, cuando casi estaba terminado lo cambié por El ocaso de la sonrisa y, una vez terminado, en un debate con los lectores cero, acabé cambiando el título por el que ya es definitivo: Sumalee. Historias de Trakaul.
Para la portada no tenía ninguna idea inicial de cómo podía ser, pero eso no me preocupaba demasiado. Las portadas (menos la del manual de LinkedIn) me las hace siempre Sara García, de http://www.tucubierta.es/, y siempre me sorprende con ideas espectaculares. Es un dinero bien invertido que me quita quebraderos de cabeza y me las da ya preparadas para subirlas directamente a Createspace (la editorial de Amazon). Soy de los que creen que hay cosas que es mejor profesionalizarlas.

¿Eres de esos escritores que basa sus personajes en gente de su entorno o en sí mismo?
Sí, por lo menos hasta ahora he usado a gente conocida para dar personalidad, incluso nombre, a algunos de mis protagonistas. Eso me facilita mucho las cosas a la hora de crear personajes y hace que todo el proceso sea más fluido. En mi primer libro, de hecho, el personaje principal, y casi único, está basado en mí mismo. En Sumalee. Historias de Trakaul la cosa cambia. Al haber muchos personajes he podido crear un elenco muy interesante y variado de ellos y me he basado en mucha gente de mi alrededor, cambiando las cosas que me interesaban.

¿Tienes algún nuevo proyecto en mente?
Tengo medio empezado un libro de cuentos infantiles. Me gustaría terminarlo, pero no sé si por el camino se me cruzará una idea que me atraiga más y me pondré con ella. Tengo varios bocetos de tramas escritos y siempre los estoy repasando para hacerlos crecer. Puede que me enganche con alguno, pero, de momento, cuentos infantiles. Al menos es el objetivo.

Por último, ¿qué dirías a los lectores para que se animasen a leer “Sumalee. Historias de Trakaul”?
Creo que es una historia sorprendente que reúne muchos elementos diferentes en sus cantidades justas (amor, violencia, intriga, asombro…) como para gustarles de verdad. Si se animan a leerlo, disfrutarán mucho con él.

Muchas gracias a Javier por su tiempo y mucha suerte con "Sumalee. Historias de Trakaul"

2 comentarios:

  1. Gracias Vanesa por la entrevista. Fue un placer

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    1. Muchas gracias, Javier por tu tiempo y tus respuestas.
      El pacer ha sido mío.
      Espero que tengas mucha suerte con la novela.

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