Un café con... Gema Lutgarda

9:47:00 Vanesa Sanmartín 0 Comments





Hoy nos tomamos un café virtual con Gema Lutgarda, autora de "Las culpas del amor" y "Tu alma en mí"

¿Serías capaz de definirte en una palabra?
Sí, por supuesto, la palabra que mejor me define es, soñadora.

Tu mayor defecto y tu mayor virtud son....
Mi mayor defecto, sin duda es, la sobre y auto exigencia … Soy demasiado crítica conmigo misma; y eso, puede ser también a veces una gran virtud, pero llevado a los extremos, puede llegar a paralizar tus sueños, por el miedo a fallar, a equivocarte, a no estar a ese nivel que tú imaginas que los demás van a esperar de ti…
Y mi mayor virtud, bueno, intento siempre girar lo negativo de la vida: lo ocurrido, lo nublado, los sentimientos… y en ese giro, absorber y retornar a lo positivo… La luz siempre está de nuestro lado, y aun en la tormenta, hay que esperar el resurgir del maravilloso arcoíris.


Esta sección se titula “Un Café Con...” A ti, ¿Con qué literato del pasado te gustaría tomarte un café?
Ay, sin duda alguna, me gustaría tomarme un café con el autor de “El Principito” Antoine de Saint-Exúpery, y charlar largo y tendido sobre esa obra, ahondar en cada línea, en cada frase, contrastar los sentimientos expresados y sentidos… Oh, adoro ese cuento, es uno de mis libros de referencia, en el que se puede encontrar cualquier respuesta a esas preguntas que, a veces, surgen y no sabemos contestar.


¿Cuál es ese libro que crees que todo el mundo debería leer?
Huy, decidirme por un libro es francamente difícil, porque todos los que he leído han dejado huella indeleble de enseñanza en mí; pero si tengo que destacar uno, elegiría “Eldir Hijo de Liam” de la autora argentina Andrea V. Luna. Una saga de tres novelas donde la magia es capaz de envolverte hasta tal punto que, se convierte en realidad, en tu realidad… Un libro con alma propia, donde todos los sentimientos consiguen conectar, conectarte… hacerte reflexionar y avanzar.

Casi todo el mundo tiene una profesión frustrada, ¿cuál es la tuya?
Me hubiera encantado ser compositora de música, sentarme al piano y dejar que la melodía obre el milagro, transportarme a donde ella me quiera llevar.


¿A qué edad comenzaste a escribir?
Huy, ni lo recuerdo, creo que comencé a escribir mucho antes de incluso saber dibujar las letras en un papel. Mi madre me contaba que, con apenas tres años, solía coger libros de cuentos y, de las fotos que en ellos había, inventaba mis propias historias… Mis abuelos y tíos, se sentaban alrededor de la peque con “media-lengua” a escuchar lo que contaba. Para mí escribir y, por ende, imaginar, es comparable a respirar.


¿Fue en ese momento en el que descubriste que querías ser escritora?
No, la verdad es que esa pasión, no solo por escribir, sino por atreverme a hacer volar lo que escribía, quitarme la timidez, luchar contra mi inseguridad, y mostrar mis escritos, me llegó mucho más tarde. La muerte de mi madre fue el detonante de todo… Ella quería, siempre me alentaba a escribir; su ilusión era que dejara mis miedos atrás y no temiera enseñar mis pequeños poemas, mis relatos… cuando se fue, quise cumplir su anhelo, en su honor. Ella me dio tanto, por darme me dio hasta la vida, que debía hacerlo… Y ahora, no puedo describir lo que siento cuando tengo uno de mis libros en las manos, cuando mis lectores me hacen esos comentarios, que más que comentarios son auténticos abrazos de cariño, ánimo y empuje. Su sueño se cumplió, al igual que el de mi abuela, que pese a ser una escritora y artista increíble, no pudo llegar por la dificultad de los tiempos que le tocó vivir. Todo lo bonito que me está pasando es gracias a ellas: Maria Victoría López (mi madre) y, Lutgarda García (mi abuela)


¿Recuerdas de qué trataba la primera historia que escribiste?
Sí, creo que fue con 7 u 8 años, un poema que le escribí a mi madre; después con 12 años escribí mi primer relato corto: “Lady Lacefor” se llamaba, acerca de un fantasma, que parecía malo, pero que después se descubrió solo atormentado, y al que ayudaron a encontrar la paz. Me inspiré en “El Fantasma de Canterville” de Oscar Wilde, fue una de las lecturas obligadas en el colegio, en clase de inglés, me encantó y dio pie a uno de mis primeros cuentos.


¿Cuánto tiempo dedicas a escribir al día?
Uf, difícil, no tengo un tiempo estipulado, la verdad es que escribo cuando me llega la inspiración, cuando surge la chispa y tengo un break para sentarme tranquila, en silencio y dejarme llevar.


¿Prefieres escribir en papel o en un ordenador?
En ambos “soportes” … A veces, comienzo a escribir en papel, y después paso a ordenador, y a la inversa, cuando no tengo a mano el ordenador: del PC paso al papel y después completo en el ordenador…


¿Tienes página web o blog en el que publiques alguno de tus escritos o la evolución de tus proyectos?
Sobre todo, publico en mi perfil de Facebook y en mi página de autora de esta red social: @gemalutgardaescritora… Tengo un blog, pero la verdad es que lo tengo un poco abandonado, por falta de tiempo y porque tal vez, me siento más cómoda publicando y conectando con mis lectores y amigos en la red.


Hablemos de tus libros “Tu alma en mi”, y “Las culpas del amor” ¿Qué te inspiró para crear las historias?
En “Las Culpas del amor” me inspiró el romance, pensar en ese sentimiento tan grande y mal entendido a veces, como es el amor, que nos construye y nos define, y al que tan injustamente se nombra, achancándole “culpas” que no tienen nada que ver con su esencia, con su completo y sentido significado: cuántas veces el ser humano disculpa los celos, el maltrato, la violencia, la posesión, escudando estos terribles hechos en un sentimiento tan puro. “Las Culpas de Amor” es un grito, una denuncia, un clamor contra todas estas aberraciones que lo ensucian.
Y en cuanto a “Tu alma en mí”, llevaba tiempo queriendo escribir una historia con tintes paranormales, pero no me atrevía, me daba mucho respeto, ya que éste no era mi género de referencia; pero mis lectores y, sobre todo, una amiga escritora, María Elena Rangel, me animaron a hacerlo… Me basé en un suceso extraño que me sucedió a mí de pequeña, relacionado con la reencarnación, saltó la chispa y nació Anabel, su protagonista…
Fue difícil acabarlos, fui absorbida y caí perdidamente enamorada de los personajes de ambas novelas… aunque, la magia de una historia, de sus habitantes, una vez nacen y cobran vida, es ésa: que nunca hay un adiós para ellos.   


¿Qué pretendes transmitir con ellos?
Siempre intento transmitir con mis escritos, todo ese torbellino de sentimientos que llegan a mí, sin saber ni cómo ni por qué, necesito liberarlos, plasmarlos en el papel… Cuando se consigue esa conexión, cuando te das cuenta que todo lo sentido, ha llegado, ha sido experimentado por esa otra alma que lee tus líneas; bueno, es una auténtica gozada darte cuenta, percibir esa fusión.


“Tu alma en mí” es una historia de romance paranormal. ¿Te has documentado en temas paranormales para escribirla?
Sí, para algunas de las escenas sí que tuve que documentarme, sobre todo, para aquellas en los que el tema de la reencarnación cobra más fuerza… Por supuesto, también tuve que investigar sobre fechas y datos históricos, para crear los escenarios de la primera vida de los protagonistas; ya que mueren en plena Guerra Civil Española y la segunda parte de la historia transcurre en el año 2013.


Los personajes de “Las culpas del amor” llevan duras heridas emocionales a sus espaldas. ¿Ha sido difícil para ti dar forma a esas dos personalidades?
Sí, muy difícil y duro, porque realmente sientes a cada uno de los personajes como parte de ti, vives y revives en propias carnes sus sufrimientos, cada sentimiento: tristeza, frustración, lucha, odio, enfado, ternura, alegría. Lloré lágrimas de sangre al principio, lloré lágrimas de alegría y amor al final. 



¿Recuerdas más o menos cuánto tiempo has invertido para terminar estas novelas?
Con “Las Culpas del Amor” tardé 4 años en acabarla, entre pausas prolongadas y las varías transformaciones que sufrió la historia hasta su definitivo final.
Con “Tu alma en mí” tardé menos tiempo, tan solo 1 año, porque reconozco que la historia me absorbió tanto, que prácticamente me dediqué exclusivamente a ella desde que la comencé hasta su punto y final.


¿Tocaste muchas puertas antes de conseguir publicarlas?
Con mi primera publicación (“Las Culpas del Amor”) sí, toqué muchas, muchísimas puertas; se abrieron unas cuantas pero, en casi todas, me pedían cantidades considerables a pagar en concepto de coedición… Después, nueva Editora Digital, me dio la oportunidad de publicarla en su primer formato digital, estuvo publicada en Hesiodo Ediciones, ya en formato papel, llegando a ser bestseller en el año 2015 en esta plataforma… hasta que me decidí por la autopublicación en Amazon, y la verdad estoy muy contenta con ello: porque disfrutas con todo el proceso, desde su nacimiento, creación, corrección, maquetación, promoción… Me encanta sentirme parte de mis escritos de una forma tan completa.  


 A veces el título es una odisea más grande que la escritura de la novela, ¿a ti te costó mucho encontrarlos? ¿Y elegir las portadas?
Bueno, la verdad es que no me costó nada decidir sus títulos, ambos envuelven y definen la esencia de cada una de las novelas que presentan… Gracias a Dios, fue rápido y nada costoso… Y en cuanto a las portadas, todas forman parte de un aprendizaje… Soy temible con todo lo relacionado a la informática; luego, modelar una portada aceptable, fue un gran reto, pero creo que la mezcla de elementos e incluso la edición de estos, ha dado un resultado que no está nada mal y con el que estoy satisfecha.


¿Eres de esos escritores que basa sus personajes en gente de su entorno o en sí mismo? Bueno, siempre hay algo de ti, de la realidad que nos rodea en el corazoncito de esas nuevas vidas que nacen de la tinta y de los sueños y, que después continúan respirando y creciendo a través de las personas que los tocan, que los sienten y que les dan el empuje definitivo y pleno a través de la lectura; así que sí, indirecta o directamente, y de una forma inevitable, creo que los personajes de una novela tienen mucho del escritor, mucho de la vitalidad y del sentir de la otra parte de la conexión que los forma, conforma y transforma al leerlos.

¿Existe ya un nuevo proyecto navegando por tu cabeza?
En realidad, tengo varios proyectos en gestación, aunque todavía les queda un poquito para ver la luz. Pero puede que para el año que viene sobre estas fechas, sea posible darle vuelo a una antología de relatos cortos vinculados al drama y al romance rosa. Me encanta ese género, es mi género matriz y tengo puesta una ilusión tremenda en mi, si Dios quiere, nuevo bebé.

Por último, ¿qué dirías a los lectores para que se animasen a leer “Tu alma en mí” y “Las culpas del amor”?
Les diría que están a punto de adentrarse y dejarse llevar por un huracán de sentimientos… A pesar de ser obras de temática y género muy diferente, las dos tienen un punto en común: la intensidad, la fuerza que ellas mismas eligieron tener y, espero, que transmitir. Yo las escribí, sí, pero ellas fueron las que me susurraron sus vidas, sus sufrimientos, sus alegrías, sus pasiones. Me hicieron llorar, reír, me acariciaron el alma de la forma más tierna, me apretaron el estómago cuando el grito provocado por las injusticias era inevitable. Aun siento vibrar mis manos, latir mi corazón cuando escucho sus voces, a veces lejanas, siempre cercanas… Les diría a los lectores, que las abran, que las sientan y, que escuchen su murmullo y lo hagan propio… porque ellos, vosotros, lectores, sois la vida de esas líneas que renacerán en vuestras manos, en vuestro pensamiento y corazón. Mil gracias por estar.

Muchas gracias a Gema por su tiempo y sus respuestas y mucha suerte con sus obras.


0 comentarios: